CARAL

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COMPLEJO ARQUEOLOGICO DE CARAL

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Relato

14 Enero 2015


Cerca a Huacho, después del peaje ubicado en el km 148, termina la autopista y la carretera se convierte en una sola vía para cada sentido; la continuación de la autopista se encuentra actualmente en construcción. En este tramo la vía tiene muchos cruces, semáforos y rompemuelles, que hacen muy lento el avance. En el km 159 buscamos el acceso a Caral, pero como no hay avisos ni señales, nos pasamos. Dimos media vuelta y entramos exactamente en el km 159.7, por un camino no señalizado y casi imperceptible que conduce a un caserío llamado La Muralla.

Seguimos por esa vía muy angosta, asfaltada en el inicio, que suponemos nos conducirá a nuestro destino. Nos guiamos por instinto y tomamos la izquierda, donde se convierte en camino afirmado. No vemos ningún tipo de señal, pero seguimos nuevamente a la izquierda y salimos a un poblado donde nos indican seguir a la derecha. Debemos avanzar paralelo al canal con dirección a San Francisco, cruzar por un pequeño puente a la izquierda y pasar la cantera Santa Cruz, lugares que vamos descubriendo en el camino.

Llegando a la caseta de control (donde empiezan las granjas), toman tus datos y fumigan el auto para poder continuar. A partir de allí no hay más vegetación y el territorio se vuelve completamente árido, con grandes corrales de pollos cada cierto tramo como único acompañamiento del paisaje y muchas bifurcaciones en la vía sin señalización clara. Decidimos seguir siempre la dirección que no indica nada y nos da resultado.

Así avanzamos varios kilómetros hasta que un letrero caído en el suelo, con una flecha que dice Caral, confirma que estamos en el camino correcto. Más adelante aparece un hito indicando el kilometraje con el número 16; aquí la superficie del camino se vuelve más irregular. Unos kilómetros más adelante, después de casi una hora de haber salido de la carretera Panamericana, llegamos al hito del km 21, donde aparece el cartel oficial del sitio Caral.

Cuando llegamos al complejo arqueológico de Caral, encontramos el lugar casi vacío. La persona encargada de los tickets recién está instalándose. El horario de atención es de lunes a domingo, de las 9:00 am a las 17:00 p.m. La entrada general cuesta once soles y la de niños y mayores de sesenta años, un sol. El costo del guía es veinte soles y puede repartirse en grupos de hasta diez personas. Pagamos las entradas y formamos grupo con otros visitantes que van llegando para compartir el guía, de uso obligatorio para hacer el recorrido.

Nuestro guía se llama River y está con el rostro muy quemado por el intenso sol que soporta diariamente. Nos explica que Caral fue una sociedad pacífica basada en la agricultura y el intercambio de productos con los pescadores de la costa u otras poblaciones. Se desarrolló entre 3000 y 1800 años a. C., por lo que algunos autores, como Ruth Shady, la autoridad científica y principal revaloralizadora de Caral, la consideran la civilización más antigua de América. Las reiteradas manifestaciones de religiosidad encontradas en sus templos, viviendas y otros edificios hacen pensar que se trató de una ciudad sagrada. Sorprende la ausencia de restos de armas o evidencias de organización militar.

El recorrido por las zonas más importantes del complejo, con sus respectivas explicaciones, toma algo más de una hora. También se puede hacer un recorrido más completo que dura el doble, pero el calor nos desanima. Los trabajos de recuperación y puesta en valor que se vienen realizando desde hace veinte años, permiten apreciar el alto grado de desarrollo alcanzado, con excedentes productivos que posibilitaron dedicar mano de obra a la construcción de este gran complejo. Algunas estructuras han sido restauradas, mientras que otras mejor conservadas sólo se han limpiado y estabilizado, mostrando su resistencia al paso de los siglos. El calor es intenso y nos refrescamos antes de subir a un mirador elevado para tomar algunas vistas panorámicas.

Emprendemos el retorno tratando de tomar la segunda ruta, que va por el valle y sale por el kilómetro 184. Avanzamos unos tres kilómetros hasta la altura del río Supe, que debe cruzarse por el mismo cauce, pues no hay puente en el recorrido. Desgraciadamente es imposible cruzar el río en esta época, porque el caudal aumenta en verano y corta el paso. Regresamos por la misma ruta por la que llegamos, cruzando entre las granjas.

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INFORMACIÓN

COMPLEJO ARQUEOLOGICO DE CARAL

ACCESO A CARAL Ubicado en la parte inicial del valle medio del río Supe, en la provincia de Barranca, al norte de Lima. Desde la Panamericana Norte hay dos accesos: uno en el km 159 donde no hay indicación, recorriendo 21 km con un pequeño tramo asfaltado y el resto de trocha que llega al estacionamiento del complejo; y el otro en el 184, poco antes de la ciudad de Supe, donde si puede verse un letrero que indica el ingreso a Caral, por una vía afirmada que recorre 23 km hasta el desvío hacia el complejo arqueológico. En los meses de crecida, los vehículos que acceden por esta ruta no pueden pasar el río, debiendo el visitante cruzar por un puente peatonal y caminar un kilómetro hasta el complejo.

COMPLEJO ARQUEOLOGICO DE CARAL La ciudad de Caral se encuentra en el inicio del sector medio del valle de Supe, Provincia de Barranca, a 184 km al norte de Lima, en el área nor central del Perú. Es el asentamiento urbano más destacado por su extensión y complejidad arquitectónica de todos los identificados en el Perú entre los 3000 y 2000 años a.C. (Periodo Pre-cerámico). Cubre un área aproximada de 65 hectáreas, en las cuales se aprecian más de 32 conjuntos arquitectónicos de diversa magnitud y función, de las cuales, hasta el momento, se han podido identificar 6 edificaciones piramidales y una serie de construcciones medianas y pequeñas, entre templos, sectores residenciales, plazas públicas, anfiteatros, almacenes, coliseo circular, tumbas, altares y calles. La evidencia material asociada al lugar hace pensar que en determinado momento la ciudad albergó alrededor de 3 000 habitantes.

Entre los edificios más importantes que se han estudiado se encuentra el Templo Mayor, con su complicado sistema de escalinatas y su pirámide que alcanza los 18 m de altura, a cuya entrada se ubicaban dos grande monolitos de piedra, a manera de guardianes; el Templo del Anfiteatro, ubicado en lo que vendría a ser el sector bajo de la ciudad, con su patio interno amurallado, las zonas del atrio y anfiteatro, y el recinto conocido con el nombre de Altar del Fuego Sagrado (lugar en donde se han realizado las más exhaustivas investigaciones del lugar). Es en el Altar del Fuego Sagrado en donde se han encontrado 32 flautas profusamente decoradas, asociadas a una compleja arquitectura compuesta de un recinto circular, un patio externo y un ducto construido por hilera de piedras.

El Estado Peruano a través del Instituto Nacional de Cultura, ha reconocido los valores de la Ciudad Sagrada de Caral a través de la Declaración de Patrimonio Cultural de la Nación del Sitio Arqueológico mediante la Resolución Directoral Nº 720/INC, a través del Decreto Supremo Nº 040-2001-ED, que declara de preferente interés nacional la investigación, registro, puesta en valor y conservación de la Ciudad Sagrada de Caral. El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (UNESCO), en su 33º Reunión, celebrada en Sevilla – España el 28 de Junio de 2009, ha inscrito a la Ciudad Sagrada de Caral (Ref. 1269) en la Lista del Patrimonio Mundial, por considerarla sitio de importancia cultural y excepcional de más antigüedad en la historia del poblamiento americano. (Fuente: Comunicado de Prensa de la UNESCO N°2009-77). Los fechados radio carbónicos obtenidos corresponden a una antigüedad de 2627 años a.C., ubicando al asentamiento urbano de Caral, a la organización sociopolítica compleja que lo construyó, al nivel avanzado de conocimientos en ciencia, tecnología y arte plasmados en su arquitectura, como los más antiguos de América, sólo comparables a otros focos civilizatorios del Viejo Mundo, desarrollados en Mesopotamia, India, China y Egipto.

El Proyecto Especial Arqueológico Caral – Supe, viene trabajando paralelamente en el estudio científico de los sitios arqueológicos del valle de Supe, en la conservación física de los monumentos, en la puesta en valor de éstos con fines turísticos y en la búsqueda de la aplicación de un programa integral con la finalidad de fomentar el desarrollo socioeconómico de las poblaciones del Distrito de Supe y de la Provincia de Barranca. En el kilómetro 184 de la Carretera Panamericana Norte se ubica la vía Supe-Ámbar. Esta ruta ofrece la posibilidad de conocer el entorno paisajístico del valle que albergó a la civilización más antigua de América. Se recorren 23 km aproximadamente de vía afirmada y señalizada para llegar a la zona arqueológica. (fuente: Mincetur)

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